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noviembre 12, 2018

El escándalo de los “cuadernos de la corrupción” en Argentina atrae la atención de las autoridades de EE.UU. encargadas de hacer cumplir la ley


El escándalo de los cuadernos de la corrupción en Argentina es tal como suena: un escándalo que se inició por ocho cuadernos que documentan al menos siete años de elaboradas redes de corrupción que involucran a altos funcionarios del gobierno argentino. Los cuadernos los conservaba el chofer de un cercano asesor de Julio de Vido, quien se desempeñó como ministro de Planificación Federal durante las presidencias de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández de Kirchner (2007–2015).1Cristina Kirchner podría presentar de nuevo su candidatura a la presidencia en 2019 (https://www.thebubble.com/cristina-kirchner-running-for-president-2019/) De Vido llegó al poder en 1991 cuando Néstor Kirchner se convirtió en gobernador de la provincia de Santa Cruz y lo nombró ministro de Economía de Santa Cruz.

Los cuadernos contienen registros detallados del dinero que se transportó entre las compañías de construcción, la residencia presidencial, el ministerio de planificación, una serie de refugios o cuevas financieras y la vivienda privada de los Kirchner. Los cuadernos documentan que se transportaron al menos 35,6 millones de dólares en el transcurso de siete años. Los fiscales federales argentinos estiman que cerca de 200 millones de dólares podrían haber sido transportados para asegurar proyectos relacionados con la energía en Argentina.

Los medios de comunicación argentinos informan que los abogados del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) y de la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) estuvieron recientemente en Argentina para reunirse con fiscales encargados de investigar el escándalo y determinar si existen posibles violaciones a la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Foreign Corrupt Practices Act, FCPA) de 1977. Los principales objetivos de la investigación del DOJ y la SEC apuntan a las compañías argentinas que intercambian certificados de depósito estadounidenses (American Depository Receipts, ADR) en la bolsa estadounidense. Aunque todavía no hay informes de investigaciones en el Reino Unido, la Ley de Soborno del Reino Unido de 2010 tiene un efecto extraterritorial significativo y la Oficina de Fraudes Graves del Reino Unido (Serious Fraud Office, SFO), que ahora está siendo dirigida por la exfiscal federal estadounidense Lisa Osofsky, se está tornando cada vez más agresiva y eficaz en su persecución de casos de corrupción y lavado de dinero que involucran a empresas que tienen conexiones con el Reino Unido o su sector financiero.

Las compañías estadounidenses y británicas que tienen intereses comerciales en Argentina también deben estar preparadas para evaluar cualquier exposición potencial de manera proactiva. Tanto las compañías extranjeras que comercian ADR en los Estados Unidos como las compañías estadounidenses que operan en el extranjero están sujetas a la FCPA, y la evidencia de una potencial violación amenazaría con llevar una compañía a una investigación costosa que podría traer como consecuencia multas significativas, sin mencionar el daño a su reputación. Con respecto a la Ley de Soborno del Reino Unido, cualquier compañía (dondequiera que esté constituida o localizada) que lleve a cabo negocios o parte de ellos en el Reino Unido, está sujeta a dicha jurisdicción. Esto podría incluir a compañías no británicas que hayan obtenido capital a través de la cotización en la Bolsa de Valores de Londres u otro mercado financiero del Reino Unido, o que tengan filiales o sucursales en el Reino Unido.

La mayoría de las redes de corrupción moderna involucran la utilización de intermediarios y la transferencia de bienes de valor menos obvias que el dinero en efectivo, y no implican la entrega de bolsos de lona llenas de dinero a las personas en el poder. No obstante, el escándalo de los cuadernos es una prueba de que este tipo de redes aún existen. Las redes que involucran pagos en efectivo dejan una mayor impresión de falta de decoro porque los participantes parecen estar operando con impunidad y haciendo pocos intentos por cubrir su rastro. Además, las investigaciones de anticorrupción por parte de las autoridades de los Estados Unidos, del Reino Unido y de otras autoridades típicamente se amplían para determinar si también se estaban realizando  pagos indebidos a funcionarios del gobierno.

Está por verse qué tan importante será el escándalo de los cuadernos, pero a medida que avanza la historia, no sería descabellado esperar que las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley investiguen si los cuadernos en Argentina que registraron los bolsos llenos de dinero que se transportaban a la casa del presidente argentino son solo la punta del iceberg. Las compañías que operan o tienen intereses en Argentina deben investigar su posible exposición y estar preparadas para responder a cualquier pregunta que las autoridades de los Estados Unidos o del Reino Unido puedan plantear.